Videoconferencias seguras: qué hace privada una videollamada y cómo configurarla
Las videoconferencias seguras dependen de algo más que el cifrado. Vea qué revisar, desde quién opera los servidores hasta dónde quedan las grabaciones, y cómo preparar cada reunión.
Actualizado el 16 de octubre de 2026
Qué significan de verdad las videoconferencias seguras
Una videollamada es segura cuando solo entran las personas que usted invitó, solo ellas pueden verla y oírla, y nada se guarda por más tiempo ni en más lugares de lo que espera. El cifrado es parte de eso, pero no todo: una llamada bien cifrada igual puede dejar entrar a un desconocido con un enlace reenviado.
Antes de elegir un servicio, hágase seis preguntas:
- Cifrado: ¿solo en tránsito o de extremo a extremo?
- Servidores: ¿quién los opera y qué pueden ver?
- Entrada: ¿se puede adivinar o reutilizar el enlace, y puede usted cerrar la puerta?
- Invitados: ¿qué necesita alguien de afuera para entrar?
- Grabaciones: ¿quién puede grabar, a quién se le avisa y adónde va el archivo?
- Retención: ¿qué se guarda después de la llamada y por cuánto tiempo?
Cifrado en tránsito frente a cifrado de extremo a extremo
La mayoría de los servicios actuales cifran el audio y el video en tránsito, lo que protege la llamada de alguien que escucha en la misma red wifi o en el camino. En las llamadas por navegador basadas en WebRTC, la arquitectura de seguridad de WebRTC del IETF (en inglés) exige cifrar el audio y el video.
La diferencia está en los servidores. Las llamadas en grupo suelen pasar por un servidor de medios que reenvía cada transmisión. Con el cifrado salto por salto por sí solo, ese servidor puede acceder a lo que reenvía. El cifrado de extremo a extremo agrega una capa cuyas claves solo tienen los participantes, así que el servidor pasa contenido que no puede leer; la norma SFrame del IETF (en inglés) describe una forma de hacerlo.
- Pregunte si el modo de extremo a extremo viene activado y qué deja de funcionar con él. Las funciones que necesitan que el servidor procese el contenido, como la grabación en la nube o la conexión por teléfono, a menudo no están disponibles.
- El cifrado no protege los extremos de la llamada. Quien es admitido ve y oye todo, y un programa de grabación de pantalla en la computadora de un participante lo captura.
Quién opera los servidores y qué pueden ver
Incluso una llamada directa entre dispositivos necesita servidores: uno para que los participantes se encuentren y, a menudo, un relé para quienes están detrás de firewalls estrictos. La norma del IETF para esos relés, TURN (en inglés), existe porque no siempre hay un camino directo. En una llamada por navegador que conecta los dispositivos entre sí, el relé solo pasa paquetes cifrados que no puede abrir.
Aun así, los servidores pueden conocer metadatos: quién se reunió, cuándo, cuánto tiempo y desde qué direcciones de red. Los consejos de privacidad para empresas de la FTC (en inglés) sugieren leer la política de privacidad para saber qué datos recopila el servicio y si los comparte con anunciantes u otros terceros. La misma guía advierte que ningún servicio de videoconferencias puede garantizar la seguridad de su información.
Enlaces de reunión, salas de espera y bloqueo
La mayoría de los intrusos llegan por un enlace, no por un hackeo. Trate el enlace como una llave.
- Use un enlace distinto para cada reunión. La FTC sugiere contraseñas o identificadores únicos, con credenciales nuevas para las reuniones periódicas. Un código largo y aleatorio es difícil de adivinar; un enlace de sala personal usado durante meses, no.
- Envíe los enlaces en privado. Nunca los publique en redes sociales ni en un calendario público. CISA aconseja cuidar cómo y a quién envía las invitaciones.
- Active la sala de espera (algunos servicios la llaman lobby) para que las personas esperen hasta que usted las admita por su nombre.
- Bloquee la reunión cuando todos hayan llegado, para que un enlace reenviado deje de funcionar.
- Sepa cómo retirar a alguien antes de necesitarlo.
- No ponga nombres ni números de caso en el título; los títulos terminan en invitaciones, calendarios y registros.
Acceso de invitados, grabaciones y retención de datos
Acceso de invitados. Algunos servicios exigen que todos tengan cuenta; otros permiten entrar desde el navegador con un nombre visible. Así el invitado no instala nada, pero la sala de espera y el bloqueo quedan a cargo de decidir quién entra.
Grabaciones. Averigüe quién puede grabar, si todos ven un aviso y si el archivo queda en la nube del proveedor o en el dispositivo de quien graba. CISA sugiere asegurarse de que los participantes sepan que se graba y considerar guardar el archivo en el equipo en lugar de la nube. Una captura de pantalla o un programa aparte pueden grabar sin ningún aviso; por eso la FTC recomienda suponer que cualquier llamada podría grabarse.
Las reglas de consentimiento varían. La ley federal en general permite grabar cuando una de las partes de la conversación da su consentimiento (18 U.S.C. 2511(2)(d), en inglés), pero algunos estados exigen el consentimiento de todos. Revise la ley de su estado o, como sugiere CISA, consulte a su asesor legal.
Retención. Pregunte cuánto tiempo se guardan los chats, las grabaciones, las transcripciones, las listas de asistentes y los correos de invitación, si las copias de respaldo siguen el mismo plazo y si usted mismo puede borrarlos.
Lista de control para videoconferencias seguras
Esta lista se basa en los consejos de la FTC sobre videoconferencias (en inglés) y en la guía de CISA para proteger videoconferencias (en inglés). CISA pasó esa página a su archivo; las opciones que describe siguen siendo comunes.
- Actualice la aplicación o el navegador solo desde el sitio del proveedor o una tienda de aplicaciones oficial.
- Cree una reunión nueva con su propio enlace y, si el servicio lo ofrece, una contraseña.
- Active la sala de espera y las opciones de cifrado; CISA señala que no siempre vienen activadas.
- Envíe el enlace solo a quienes lo necesitan y avíseles que va a llegar, para que una invitación falsa llame la atención.
- Revise la cámara y el micrófono antes de entrar; pueden estar encendidos de forma predeterminada.
- Cierre las ventanas que no quiera mostrar y comparta una sola ventana en lugar de toda la pantalla.
- Admita a las personas por su nombre y luego bloquee la reunión.
- Diga en voz alta si va a grabar y decida antes dónde se guardará el archivo.
- Use una red de confianza. CISA desaconseja las redes públicas y recomienda WPA2 o WPA3 en el wifi de su casa.
- Termine la reunión para todos y borre las grabaciones y los chats que no necesite.
Videoconferencias en un servidor propio: ventajas y costos
Instalar un programa de reuniones en su propio servidor (en inglés, self-hosted) responde a la pregunta de quién opera los equipos: usted. Hay opciones de código abierto que lo hacen posible para una organización pequeña, pero cada tarea que hacía el proveedor pasa a ser suya.
- Lo que gana: usted decide dónde están los servidores, qué se registra y cuánto tiempo se guarda cada cosa.
- Lo que asume: las actualizaciones de seguridad, que CISA trata como un control básico, además de certificados, copias de respaldo, supervisión y alguien a quien llamar cuando una reunión falla.
- Lo que todavía necesita: un relé para quienes están detrás de firewalls estrictos y ancho de banda para cada transmisión que pase por su servidor.
- Lo que no resuelve: un servidor propio no equivale al cifrado de extremo a extremo. Si su servidor de medios puede leer las transmisiones, también puede hacerlo quien logre entrar en él.
Para unas pocas personas que se reúnen de vez en cuando, un servicio bien administrado con plazos de retención por escrito suele implicar menos riesgo que un servidor que nadie tiene tiempo de mantener. Un servidor propio encaja mejor si tiene personal de TI o debe guardar los datos en equipos que usted controla.
Cómo elegir un servicio de videollamadas privadas para grupos pequeños
Para un terapeuta, un abogado, un asesor o un equipo pequeño, la mejor opción suele ser la herramienta más sencilla que cumpla la tarea. Busque estos puntos:
- Entrada fácil para los invitados, con la sala de espera, el bloqueo y la opción de retirar participantes en sus manos.
- Una afirmación concreta sobre el cifrado: en tránsito, de extremo a extremo o de extremo a extremo solo en un modo especial.
- Grabación desactivada de forma predeterminada o guardada donde usted decide, con aviso para todos.
- Plazos de retención por escrito, en días, para chats, grabaciones, registros y datos de invitaciones.
- Compatibilidad con los dispositivos y navegadores que de verdad usan sus invitados.
- Si le aplican normas de privacidad de salud, legales o financieras, el acuerdo por escrito que esas normas exigen, revisado con su asesor de cumplimiento.
- Un tamaño de sala acorde con sus llamadas.
Dónde encaja ASL Meet
ASL Meet funciona en el navegador y permite videollamadas privadas de hasta cuatro personas, incluido el anfitrión. El anfitrión inicia sesión y recibe un enlace corto con un código aleatorio. El invitado lo abre, escribe un nombre visible, permite la cámara y el micrófono, y entra sin crear cuenta ni instalar nada. El anfitrión puede admitir o rechazar por su nombre a cada invitado que espera, bloquear la sala, retirar a un participante y terminar la reunión para todos.
Las llamadas se cifran en tránsito y van directo entre los dispositivos cuando la red lo permite; si no, un relé pasa la transmisión cifrada sin poder abrirla ni guardarla. ASL no la presenta como cifrado de extremo a extremo. ASL Meet no guarda el audio, el video, la pantalla compartida, el chat, las capturas ni las grabaciones de las llamadas. Una grabación o captura se guarda en el dispositivo del participante; al empezar una grabación todos ven un aviso, pero una captura de pantalla no avisa.
Un registro administrativo breve de cada reunión, con el código, las horas, el correo de cualquier invitación enviada y las acciones del anfitrión, se borra 30 días después de que termina. La interfaz está en inglés y español; el aviso de privacidad y los términos están por ahora solo en inglés.
Límites: cuatro personas por sala; la base compatible es Chrome en Android y los navegadores de computadora, y Safari en iPhone, iPad y Mac no tiene soporte oficial. El precio se cotiza después de una conversación breve, y no sirve para emergencias. Conozca cómo funciona ASL Meet.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la forma más segura de hacer una videollamada?
Use un enlace nuevo para cada reunión, sala de espera y bloqueo, mantenga actualizada la aplicación o el navegador, y elija un servicio con condiciones de cifrado, grabación y retención por escrito. Para los temas más delicados, la FTC sugiere preguntarse si el video es el medio adecuado.
¿Las videoconferencias seguras necesitan cifrado de extremo a extremo?
No siempre. El cifrado en tránsito protege la llamada en la red; el de extremo a extremo además impide que los servidores del proveedor la lean. Si lo necesita depende de cuánto confía en el proveedor y de las normas que le aplican.
¿Qué diferencia hay entre videollamadas privadas y videoconferencias seguras?
La seguridad deja fuera a los extraños y protege la transmisión. La privacidad abarca lo que el proveedor y otros pueden saber o guardar después, como grabaciones, chats y listas de asistentes. Un grupo pequeño necesita las dos.
¿Es más seguro tener las videoconferencias en un servidor propio?
Solo si se administra bien. Usted controla los servidores y la retención, pero también se encarga de actualizaciones, certificados, relés y supervisión. Un servidor sin actualizar puede ser más riesgoso que un servicio bien administrado.
¿Alguien puede grabar una videollamada sin que yo lo sepa?
Sí. Un grabador integrado puede mostrar un aviso, pero una captura de pantalla o un programa aparte no. Suponga que cualquier llamada podría grabarse, como aconseja la FTC.
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